C&A

Mostrando entradas con la etiqueta Los viernes jugamos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los viernes jugamos. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de agosto de 2013

Verano de arqueología


El juguete se llama Dig It Triceratops, o lo que es lo mismo, un Paleontology Kit del Eurekakids, y contiene un bloque de arena gruesa muy bien compactada, unas gafas protectoras, un martillo, una escarpa y una esponja.

Promete durar muchas tardes y trabajar mucho la paciencia y la constancia :)

viernes, 14 de octubre de 2011

Contenido y Continente, Continente y Contenido

He leído por ahí que hacia el año, año y algunos meses, a los peques les fascina sacar objetos de sus recipientes y volverlos a meter.
Desde hace un tiempo, vengo comprobando cuán cierto es eso: los muñecos salen de sus cajas y aparecen metidos en otra parte, los calcetines cambian de cajón, los zapatos aparecen en el cajón de los pijamas, las revistas están esparcidas por el suelo de la sala, la caja de rollos de cartón está vacía, mientras los rollos están metidos en cajas de cartón que previamente contenían tapones de plástico. Los tapones de plástico forman una hilera destartalada en algún momento del pasillo, combinados de forma ¿aleatoria? con los cubiletes encajables o los animalitos del puzzle nuevo.
He de tener cuidado con la puerta del congelador, es muy atrayente abrirla y tratar de vaciar el contenido de los cajones... las ollas y las sartenes no me dan tanto apuro, y parece que ya ha entendido que el lugar de los trapos y baberos es el cajón en el que mamá los mete.
Y me encanta cuando aparece gateando con un librito en la mano y me lo da sonriente, se lo cojo y se va corriendo a por otro, y a por otro y así hasta que me trae más de la mitad de los libros... luego me los pide, uno a uno, para ir a ponerlos a su sitio, usando toda su fuerza para ponerse en pie con el libro en la mano y colocarlo en la estantería...

Jugar a meter y sacar debe ser superimportante para el desarrollo mental de un ser humano. No sé muy bien qué favorece o facilita, pero a juzgar por el empeño que pone en ello, seguro que es algo grande.

viernes, 7 de octubre de 2011

puzzles

En esta casa nos encantan los puzzles. Mi marido y yo hemos hecho uno enorme, un paisaje que está enmarcado en nuestro salón. Hace años también hice otro, más pequeño, con El Desayuno de los Remeros, de Renoir, éste lo tenemos enmarcado en el pasillo. Y tenemos pendiente de enmarcar uno de 1000 minipiezas con La Gioconda.

Como de casta le viene al galgo, Roger y L. también disfrutan de puzzles, él con los de Spiderman y ella con los de Dora Exploradora y Winx Club.

Guardo con cariño los puzzles de cuando Roger era chiquitín, y hoy he añadido uno a la colección:

Estoy deseando ver a Marc jugar con él. Con lo que le gusta sacar todo de su sitio y volverlo a poner, espero que lo disfrute.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Primeros pinitos con colores

A Roger no le gusta nada de nada dibujar ni pintar. Realmente, rehúye cualquier cosa que suene colegial. Debe tener un trauma con la guardería, o con P3, o algo así... Llegué a pensar que es porque a mí no me veía dibujar y pintar, que sería bueno ponerme a su lado y disfrutar con los colores, así que hace como 3 o 4 años me compré un enorme cuaderno (el de la foto) y le propuse ir dibujando y pintando juntos las propuestas (muy chulas y muy fáciles). Creo que lo hicimos 2 veces, se dedicó a rayotearlo y a impedirme pintar lo que yo quería.

El domingo por la mañana, después de desayunar con Marc, pensé que más vale prevenir que curar, así que me puse a pintar con mucha dedicación y una gran sonrisa. Marc, desde su trona, se interesó mucho por los plastidecores: los sacó de la caja, cogió uno con la mano derecha, acercó el plastidecor al papel, luego vió que su mano izquierda no blandía un color, así que cogió un color con la izquierda. Los golpeó entre sí y disfrutó mucho con el sonido que hacían. Los acercó al papel, pero los plastidecores se negaban a colorear solitos. Los devolvió a la caja, uno por uno. Los volvió a sacar. Los volvió a meter. Yo seguía pintando con mucha satisfacción y concentración. Marc seguía con su mete saca y luego cambió al juego de "dejar caer las cosas". Plastidecor a plastidecor, acabaron todos en el suelo. Cuando ya no le quedaba ninguno a mano, me avisó para que se los recogiera y poder jugar otra vez a ese juego tan divertido. Finalmente, los recogí y guardé cuaderno y colores hasta la próxima sesión de dibujo.

Como me dijo mi marido, con pintura de dedos hubiera sido más divertido. Pero yo aún no estoy preparada psicológicamente para eso. Tal vez el mes que viene...

viernes, 16 de septiembre de 2011

Story Cubes

Cuando fue el cumpleaños de Roger, compré un par de juegos que me guardé en la recámara. Este es uno de ellos. Me pareció maravilloso, 9 dados con imágenes en sus lados, todas diferentes.

Echas los 9 dados, y construyes una historia que relacione los 9 dibujos. Puedes tratar de continuar la historia de tus compañeros, puedes contar una historia cada vez, puedes continuar la historia que explicaste antes, puedes usar la imágenes directamente o que sean cosas relacionadas (un árbol puede ser un bosque o incluso una ardilla que viva en el árbol).

Las historias puedes escribirlas, dibujarlas, grabarlas, contarlas en un video... nosotros, de momento, estamos explorando las posibilidades sin guardar registro de nuestras ocurrencias. Aunque sospecho que esto pronto cambiará.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Chinchón

Roger ha aprendido a jugar al Chinchón. Recuerdo jugar un montón de veces con mi padre a este juego, fue él quien me lo enseñó, con baraja francesa. Ahora jugamos con baraja española. Como pasa del 7 al 10 (la sota), de momento solamente hacemos tríos y cuartetos, no hacemos escaleras. Si la baraja incluyera 8 y 9 sería más fácil.
Las reglas son las mismas que las del Remigio, pero jugamos con 7 cartas:
Barajar, repartir 7 cartas por jugador, y dejar una destapada al lado del mazo. El jugador que comienza ha de escoger entre la carta destapada o la que está encima del mazo (boca abajo). Toma la que sea y decide si se la queda o no. Si se la queda, tira otra carta, si no se la queda, ha de dejarla boca arriba encima de la que ya había. El siguiente jugador hace lo mismo. No se pueden recuperar cartas que hayan sido descartadas anteriormente.
El objetivo del juego es hacer grupos de 3 o 4 cartas del mismo número, o bien escaleras del mismo palo. Chinchón es hacer una escalera de 7 cartas. Para acabar la partida el jugador que "cierra" ha de tener sin emparejar cartas que sumen menos de 5, o bien tenerlas todas emparejadas (mínimo 3, se entiende). Para cerrar, pone una carta boca abajo encima de las que estaban siendo descartadas. Si ha hecho Chinchón, se anota -40 puntos. Si ha cerrado con todas las cartas emparejadas, se anota un -10, y si le quedan cartas sin emparejar, se suman los valores y se anotan éstos. Pierde el que llega a 100, lo cuál suele llevar bastantes partidas.
A Roger le encanta el juego, pero lo de sumar los resultados no le gusta, él prefiere ir acordándose de cuánta veces ha ganado él y cuantas he ganado yo.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Tangram

Lo hemos comprado a instancias de la optometrista comportamental que lleva a Roger. Él tiene algunos problemas de movilidad ocular, no acaba de automatizar algunos movimientos, se lía con la derecha y la izquierda, a veces pone números y letras en espejo, en ocasiones presenta dificultades para localizar objetos en el espacio, y qué decir de lo mal que lo pasa si se equivoca, o si no le salen las cosas la segunda o tercera vez que lo intenta... y el tangram, a parte de hacer pasar un rato, le ayuda a superar esas dificultades: ha de pensar en cómo resolverlo, probar la solución que ha pensado, perserverar en el intento en caso de error, ha de mover las figuras y rotarlas, darles la vuelta, coordinar la mano con el ojo ... y lo que más le gusta a él, tiene a mamá a su lado mientras lo hace.

viernes, 26 de agosto de 2011

Master Mind

Conocido en mi familia como "las chinchetas". Ha sido un regalo de cumple de Roger, y enseguida se ha convertido en un favorito.
De momento jugamos con las reglas sencillas (no vale repetir colores y no se pueden dejar espacios en blanco). Lo han pillado enseguida: resuelven en 3 o 4 intentos. Laura tardó un poco más la primera vez, porque no se acordaba de mirar las filas ya resueltas y volvía a repetir colores descartados. En cuanto se dio cuenta, dejó de hacerlo y se convirtió en experta.
Próximo paso: permitir repetir colores...

Mi cuñado me comentó que él jugaba en papel, y que no decían qué elementos estaban bien colocados o mal colocados, sino que decían cuántos toros (bien colocados) y vacas (mal colocados) había. Eso lo complicaría aún más...

viernes, 31 de julio de 2009

Trivial Pursuit


Hoy hemos estado jugando al Trivial Pursuit.

Hacía ya tiempo que no lo sacábamos del armario, y Roger ha tenido la brillante idea de jugar con él.

El problema es que Roger todavía no sabe leer, y además, la edición que tenemos es la Genus.

Así que hemos echado mano de la imaginación, y nos hemos inventado las preguntas: cuando tocaban preguntas de Historia, me han sido planteados dilemas relacionados con dinosaurios, Galos, o eventos de la semana pasada. Las preguntas relacionadas con Geografía, incluían nombres de pueblos, ciudades y ríos de nuestra vida cotidiana, pero también saber el nombre de la montaña más alta del sistema solar (una pista, está en Marte). En Ciencias Naturales, de nuevo dinosaurios y animales modernos. En Deportes y Juegos, hemos repasado la Oca, el baloncesto, la natación, en Literatura, argumentos y títulos de cuentos, en Televisión, personajes de dibujos animados...

Ambos hemos hecho alarde de imaginación para encontrar temas y formular las preguntas como si fueran auténticas.

Ni qué decir que ha ganado él... no sé cómo lo hace, que siempre cae en casillas blancas y acaba consiguiendo quesitos casi con cada acierto.